“Los ciudadanos de Malargüe interesados en la protección de los bienes comunes y sensibilizados por los acontecimientos de este último tiempo, nos dirigimos a ustedes a fin de manifestarles nuestra disconformidad, con respecto al expediente N° 65618 Informe Impacto Ambiental Etapa Exploración Proyecto Cerro Amarillo Mendoza”, así comienza el documento que los integrantes de la Asamblea por los Bienes Comunes de Malargüe dirigió a los integrantes de la Legislatura con respecto al tratamiento de los dos proyectos mineros que se pretenden realizar en nuestro departamento.

En el comunicado expresan las razones por las cuales no están de acuerdo con la actividad minera en Malargüe. Los puntos expuestos son la falta de información de los malargüinos con respecto a lo que se quiere realizar; el costo hídrico que implican estos proyectos en detrimento de las actividades económicas que realizan muchos de los pobladores que crían ganado; los lineamientos a futuro definidos en el Plan Estratégico que tiene como uno de sus ejes principales el turismo; entre otros.

“Nosotros estuvimos en la Legislatura para exponer nuestros argumentos sobre Cerro Amarillo, un proyecto que comprende la explotación de oro y cobre, y tal cual lo dice claramente la declaración de impacto ambiental que presentó la empresa al gobierno, asociado al cobre está el oro y este se saca con un producto tóxico que es el mercurio, prohibido justamente por la ley 7722”, comentó Amalia Ramírez, una de las integrantes de la agrupación.

Estos malargüinos presenciaron el tratamiento por parte de las comisiones de Ambiente e Hidrocarburos, Minería y Energía de la Cámara de Senadores. “Hemos observado que ni los mismos legisladores cuentan con toda la información, pero además tampoco todos están de acuerdo con llevar a cabo estos proyectos. Se cuestionó la ausencia de Irrigación y de informes técnicos de los departamentos de General  Alvear y San Rafael que también tienen que ver con la cuenca del Atuel”,  expresó Mabel Bustos.

Ramírez catalogó de lamentable la frase “déjennos contaminar un poquito” de la senadora Silvia Calvi, quien renunció a la presidencia de la Comisión de Energía luego de lo sucedido. “Lo peor de todo es que estos legisladores son nuestros representantes, toman decisiones por nosotros y le pagamos un muy buen sueldo. Esto da la pauta de que gran parte de los legisladores no está leyendo los informes de impacto ambiental y ni si quiera entienden el concepto de contaminación”, sostuvo.

“Además, ellos no explican ni dan información de forma sencilla para que la gente pueda entender de estos temas y no ser solamente una cuestión de los técnicos”, agregó.

Otro dato que los sorprendió fue lo que comentó el presidente de Hierro Indio con respecto a la última parte de un proyecto minero que es la remediación y que, en estos dos casos sería responsabilidad del gobierno. “La remediación la tiene que  hacer la empresa no el Estado, lo que tiene que hacer el gobierno es controlar que se haga. También se dijo de que Malargüe está preparado ya que contamos con una dirección de control ambiental, pero entonces quisiéramos saber cuál es el informe de lo que pasó hace cuatro meses cuando se quemaron dos millones de litros de petróleo”, opinó otro de los integrantes, Ricardo Jakovcevic.

El proyecto de Cerro Amarillo quedó suspendido ya que no se han realizado los estudios correspondientes en la zona de glaciares.

Jakovcevic comentó que, luego de la renuncia, Calvi no se hizo presente nuevamente ni tampoco el intendente Agulles. “Sabían que les iban hacer un montón de preguntas que en realidad no saben cómo contestarlas”, expresó.

Por último, Raquel Perassi expuso sobre algunas agresiones recibidas por parte de los sindicatos de trabajadores mineros. “Eran menos cantidad que la semana pasada pero con más intenciones de molestar, agredir, faltar el respeto a las mujeres y tratar de minimizar los fundamentos que nosotros intentábamos explicar”, indicó.

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