(Producción fotográfica: Gentileza de Daniel Dubrowsky)

El departamento no tiene una gran cantidad de periodistas. Pocos ejercen esta profesión y en algunos medios falta recurso humano. Pero, más allá de esto, hay uno que para nosotros merece la nota de hoy, y no porque sea el mejor, sino porque es diferente y posee una trayectoria de casi 30 años en la profesión.

Un morral, grabador, que hasta hace algunos meses era con casete, el handy de la radio, una boina y la suela de los zapatos gastada de tanto recorrer los distintos rincones de Malargüe, es lo que casi todos ven de él. Sin embargo, pocos conocen su larga historia.

Un referente del periodismo para Malargüe, el sur de la provincia y si nos extendemos un poco más en la geografía no mentiríamos, porque su capacidad y trayectoria así lo avalan: Eduardo Julio Castón. Poco acostumbrado a estar del otro lado del grabador, lo sacamos de su estructura e intentamos conocer un poco más de él.

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Actualmente trabaja en LV 19 Radio Malargüe y en el periódico Ser y Hacer. Es un hombre honesto y derecho, con un gran abanico de conocimientos y frontal como pocos, a tal punto que algunos funcionarios de nivel provincial o nacional prefieren esquivarle a sus entrevistas.

Eduardo se sentó por primera vez frente a un micrófono cuando cursaba el quinto año del secundario. En ese entonces hizo un programa en LV 19 acompañado por Damián Toñanez y Eduardo Marengo. Posteriormente estudió ingeniería, carrera que no terminó, y después del servicio militar, con 27 años, se dedicó a buscar trabajo. Un día de septiembre de 1984, Enrique Verón y Ricardo Farias golpearon a su puerta y le hicieron llegar una invitación de Daniel Porra, director en ese entonces de la AM malargüina, para sumarse al medio y aceptó.

En un principio copiaba noticias del teletipo y a tan sólo 15 días de su ingreso pasó a ser parte de la planta permanente de la emisora. Allí también comenzó su recorrido por otros medios. Trabajó en televisión, fue corresponsal de los diarios Mendoza Hoy y Los Andes. Las noticias las enviaba por carta y, si había algo urgente, vía teléfono. Después le instalaron en el domicilio un teletipo, “era como un correo electrónico, pero no tan sofisticado”, recordó.

Fue pasando el tiempo y él adquiría más oficio. Comenzó a hacer exteriores y, después, “con mucho coraje” se atrevió a los comentarios en los partidos de fútbol.

Eduardo confesó que tiene algunas preferencias. Una de ellas son los exteriores. “Salir a la calle es lo que más me gusta, me gusta todo, pero exteriores me apasiona”, destacó. En este sentido, le consultamos si él es consciente de que algunos funcionarios le esquivan a sus entrevistas. “No creo que sea tan así, pero me molesta que algunos prefieran no darme la nota y pidan el teléfono de la radio para llamar directamente al estudio, aunque luego no lo hacen. Es a la gente a la que le deben hacer declaraciones o dar explicaciones”, sostuvo.

También manifestó que le gusta informar sobre cuestiones solidarias, pero reconoció que le cuesta llegar a la gente que menos tiene y sostiene que de a poco va superando ese obstáculo. “Creo que cuando uno traspone esa pared, pasa por una puerta y llega a esos sectores más necesitados, que hacen un reclamo justo, sincero y que, a veces, a quién está dirigido no le gusta, es cuando uno se da cuenta que aporta lo mejor que tiene y, de este modo los que no tienen voz pueden llegar a donde ellos necesitan”, explicó.

Su frontalidad es uno de sus fuertes, pero esta cualidad no a todos les cae bien. Consultado respecto a si alguna de las notas que ha realizado le trajo problemas, contestó sin dudar que “sí”. En realidad, aclaró que tiene un comportamiento periodístico dual. “Es distinto lo que hago en la radio y en el periódico. Lo que escribo es lo que pienso y es lo que me gustaría hacer en todos los medios. Siempre me dicen que no debo criticar al patrón y me costó entenderlo, pero lo he aceptado, entonces por eso me cuido en algunas cosas”, puntualizó.

Para los periodistas no siempre es fácil conseguir una nota porque mucho depende de la buena predisposición del entrevistado. En esta línea, Eduardo reconoció que la figurita difícil en su álbum ha sido Celso Jaque, ya que “tenía mucha cintura”.  Aclaró que tiene mucho aprecio y respeto por él, pero una cosa es la función del entrevistado y otra la del entrevistador. “Cuando Jaque fue intendente nuestra radio era la que estaba más cerca de su gestión, pero llegó un momento en el que dije esto no puede ser así.  Él estaba siempre un paso adelante que nosotros, pensaba tres segundos más rápido y no aceptaba las críticas. Me di cuenta que cuando él nos necesitaba, nosotros siempre estábamos pero cuando era al revés nos costaba encontrarlo y sus colaboradores nos ayudaban”, recordó.

Él, como otros periodistas, también fue sancionado por sus preguntas incómodas. Nos contó que durante una entrevista que le hizo a Jaque, cuando había asumido como intendente del departamento, le preguntó por qué había elegido a Julián Contreras como director de Viviendas y eso le valió una sanción de tres días por parte del director de la radio, que en ese entonces era Jorge De Paolo. “Tengo por ahí la sanción, algún día le voy a hacer un cuadrito”, comentó entre risas.

Este año Eduardo cumple 30 años en los medios y reconoció que ha sido una linda larga etapa y por ello le agradeció a Dios, a su familia, compañeros de trabajo y “a la gente que siempre colabora”. En cinco años llegará el momento de su jubilación y él sabe que tomará su bolso y se irá a su casa, sin embargo manifestó que no está apurado porque se siente cómodo en su trabajo, goza de buena salud, lo acompaña la familia y tiene una buena relación con sus colegas.

El trabajo de un periodista es fundamental en una sociedad. Ayuda a descubrir, investigar e informar temas de interés público. En su carrera, Eduardo Castón ha tenido aciertos y errores; algunos lo aceptan y, los menos, lo rechazan. Pero no hay duda de que es un referente de esa digna profesión. Muchos colegas aprendimos y seguimos aprendiendo de él, porque lejos de cualquier mezquindad, nos ha enseñado algo a todos.

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