Escrito por Fernández Micaela, Fernández Karen, González Jimena, Sánchez Aldana, Duhovnik Cristian y Duarte Mayra.

 Presentación

Nuestro grupo eligió este tema porque es interesante ya que algunas personas de las sociedades no están bien informadas sobre el tema y no saben cómo actuar. Además  el maltrato infantil es nocivo, tanto para víctimas como para el entorno familiar. Visto y considerando la falta de información, este  grupo quiso investigar, para así poder  brindarle información verídica a la población de Malargüe, concientizando a las personas de lo que es en realidad el maltrato infantil y de cómo se debe reaccionar ante una situación semejante.

 Para realizar esta investigación, las alumnas entrevistaron a  personas de Malargüe nacidas en las décadas del 40, 70 y 90, específicamente a alumnos de la Escuela Aborigen Americano, padres, madres y abuelos de su entorno familiar y a trabajadores sociales del Área de la Mujer.

¿Qué es maltrato infantil?

 Se denomina maltrato infantil o abuso infantil a cualquier acción (física, sexual o emocional) u omisión no accidental en el trato hacia un menor, por parte de sus padres o cuidadores, que le ocasiona daño físico o psicológico y que amenaza su desarrollo tanto físico como psicológico.

Tipos de maltratos

Existen diferentes tipos de maltrato, definidos de múltiples formas:

Maltrato físico: Acción no accidental de algún adulto que provoca daño físico o enfermedad en el niño, o que le coloca en grave riesgo de padecer lo como consecuencia de alguna negligencia intencionada.

Abandono físico: situación en que las necesidades físicas básicas del menor, (alimentación, higiene, seguridad, atención médica, vestido, educación, vigilancia…), no son atendidas adecuadamente por ningún adulto del grupo que convive con él.

Abuso sexual: Cualquier clase de placer sexual con un niño por parte de un adulto desde una posición de poder o autoridad. No es necesario que exista un contacto físico (en forma de penetración o tocamientos) para considerar que existe abuso sino que puede utilizarse al niño como objeto de estimulación sexual, se incluye aquí el incesto, la violación, la vejación sexual (tocamiento/manoseo a un niño con o sin ropa, alentar, forzar o permitir a un niño que toque de manera inapropiada al adulto) y el abuso sexual sin contacto físico (seducción verbal, solicitud indecente, exposición de órganos sexuales a un niño para obtener gratificación sexual, realización del acto sexual en presencia de un menor, masturbación en presencia de un niño, pornografía…)

Maltrato emocional: Conductas de los padres/madres o cuidadores tales como insultos, rechazos, amenazas, humillaciones, desprecios, burlas, críticas, aislamiento, atemorización que causen o puedan causar deterioro en el desarrollo emocional, social o intelectual del niño.

Abandono emocional: Situación en la que el niño no recibe el afecto, la estimulación, el apoyo y protección necesarios en cada estadio de su evolución y que inhibe su desarrollo óptimo.

El 46% de las personas encuestadas conoce el maltrato físico, el 36% psicológico, el 9% sexual y por ultimo otro 9% el económico.

Indicadores de Maltrato Infantil

El niño no sabe defenderse ante las agresiones de los adultos y generalmente no pide ayuda, esto lo sitúa en una posición vulnerable ante un adulto agresivo y/o negligente. Los niños que sufren maltrato tienen múltiples problemas en su desarrollo evolutivo, déficits emocionales, conductuales y socio-cognitivos que le imposibilitan un desarrollo adecuado de su personalidad. De ahí la importancia de detectar cuanto antes el maltrato y buscar una respuesta adecuada que ayude al niño en su desarrollo evolutivo.

Los problemas que tienen los niños maltratados se traducen en unas manifestaciones que pueden ser conductuales, físicas y/o emocionales. A estas señales de alarma o pilotos de atención es a lo que llamamos indicadores, ya que nos pueden “indicar” una situación de riesgo o maltrato.

A continuación exponemos una serie de indicadores que nos pueden ayudar en nuestra observación, sin embargo hay que tener en cuenta que éstos por sí solos no son suficientes para demostrar la existencia de maltrato sino que además debemos considerar la frecuencia de las manifestaciones, cómo, dónde y con quién se producen.

Algunos de los indicadores, entre otros, que se pueden dar son:

En el NIÑO:

Señales físicas repetidas (morados, magulladuras, quemaduras…)

Niños que van sucios, malolientes, con ropa inadecuada, a la escuela, etc.

Cansancio o apatía permanente (se suele dormir en el aula)

Cambio significativo en la conducta escolar sin motivo aparente

Conductas agresivas y/o rabietas severas y persistentes

Relaciones hostiles y distantes

Actitud hipervigilante (en estado de alerta, receloso,…)

Conducta sexual explícita, juego y conocimientos inapropiados para su edad, masturbación en público

Niño que evita ir a casa (permanece más tiempo de lo habitual en el colegio, patio o alrededores)

Después del fin de semana vuelve peor al colegio (triste, sucio, etc..)

Presenta dolores frecuentes sin causa aparente

Problemas alimenticios (niño muy glotón o con pérdida de apetito)

Retrasos en el desarrollo físico, emocional e intelectual

Presenta conductas antisociales: fugas, vandalismo, pequeños hurtos, etc.

Intento de suicidio y sintomatología depresiva

Regresiones conductuales (conductas muy infantiles para su edad)

Relaciones entre niño y adulto secreta, reservada y excluyente

Falta de cuidados médicos básicos

  ¿Cómo son los padres que maltratan?

   Los padres maltratadores son personas diversas, pertenecen a todas las clases sociales, tienen distintos grados de educación y un muy bajo porcentaje tiene algún tipo de patología mental. Es decir, no existe un perfil típico del padre maltratador. Sin embargo, las investigaciones realizadas en los últimos años nos permiten hablar de “factores de riesgo”, o características de los padres que los hacen de mayor riesgo para tener conductas de violencia con sus hijos.

 “Es por tu bien” La mayoría de las personas que maltratan aprendieron y creen que el castigo y la violencia son formas adecuadas y a veces únicas para educar y aprender.

 “A mí me educaron así”  Un número importante de padres que golpean a sus hijos, han sufrido malos tratos y falta de afecto en su niñez.

 “Debes hacer lo que yo digo, por eso eres mi hijo” Existe en muchos padres el convencimiento de que los niños les pertenecen y que estos tienen un derecho absoluto sobre ellos y sobre su destino. Estas concepciones están avaladas por creencias religiosas, teorías psicológicas, o por la llamada “tradición”.

 “Actúas así para molestarme”  Se ha identificado como un factor importante para la reacción agresiva de los padres hacia los hijos el dar una intencionalidad negativa en contra del adulto (lloras para que yo no pueda dormir)

 “No tenemos quien nos ayude” Los padres maltratadores poseen una red deficitaria de apoyo social. Por apoyo social se entiende el grado en que las necesidades sociales básicas de una persona son gratificadas a través de la interacción con otras personas.

 “No me siento bien”  Un nivel de malestar psicológico generalizado es frecuente en los sujetos con problemas de maltrato físico a sus hijos. Se ha encontrado cierta relación entre la infelicidad, el sentimiento de inadecuación y la baja autoestima con el maltrato físico.

Un 43% de las personas encuestadas respondió que castiga a sus hijos prohibiéndole cosas, y el otro 43% dijo que no le imponían castigos

 ¿Dónde y cómo se denuncia el maltrato infantil?

 Hay que hacer la denuncia urgente ante la simple sospecha de maltrato a los niños, inmediatamente hay que dar aviso a la justicia. Esta se puede dar de manera anónima en la defensoría de menores, en la fiscalía de turno en la comisaría más cercana o en el caso de Malargüe en desarrollo social (área de la mujer).

 Inmediatamente se envía un trabajador social para que analice que está pasando en una familia denunciada “lo último que se busca es llevar al menor  a un instituto. Si la situación en el seno familiar es grave se busca una persona cercana que se pueda hacer cargo”.

  El 88% de los adultos entrevistados respondió que ante un caso de maltrato se debe denunciar.

Pero ante la misma pregunta, los adolescentes respondieron:

 El 65% de los adolescentes cree que tienen que denuncias, el 17% ayudar, el 9% defenderse, el 6% no sabe y el 3% no callar.

Ley N° 2061 derechos de los/as niños/as y adolescentes:

 La ley 26.061, promulgada el 26 de octubre de 2005, crea un sistema de protección de los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes del país, en cuya base se encuentra el conjunto de políticas públicas básicas y universales para el pleno desarrollo de los chicos en todas las áreas: educación, salud, cultura, recreación, participación ciudadana, etc.; y define las responsabilidades de la familia, la sociedad y el Estado en relación con esos derechos.

El 75% de las personas encuestadas si conoce sobre las leyes que amparan y protegen  a los/as niños/as  y adolescentes.

A modo de conclusión

Con la investigación realizada logramos cumplir nuestros objetivos informando a los alumnos de la escuela Aborigen Americano sobre el maltrato infantil y a la población en general. Esta investigación nos pareció muy interesante, ya que al realizarla nos dimos cuenta qué es en realidad el maltrato infantil, cuáles son los tipos, y el grado de noción que tienen los adultos y adolescentes respecto al tema.

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