Por Gustavo Yañez

Silvina tuvo un embarazo de 40 semanas y dos días, que cursó con total normalidad y fue controlado por el médico ginecólogo Leonardo Spinelli. Además, este primer embarazo contó con el trabajo profesional de una obstetra y un tratamiento nutricional. “Hicimos un excelente curso preparto”, comentó Silvina.

El miércoles 27 de agosto, ella comenzó a sentir los primeros síntomas propios de un parto y se dirigió al Hospital Regional donde fue recibida por el médico ginecólogo Sergio Vega y la partera de guardia Patricia Cremonte. “Ellos se hacen cargo de recibirnos junto con el equipo de enfermería”, explicó Silvina.

Sobre el motivo por el que su ginecólogo no concurrió al nosocomio, ella prefirió no dar detalles, aunque se supo que se lo llamó en reiteradas oportunidades.

“Fuimos muy bien informados durante el curso de preparto, entonces empezamos a reclamar cosas que sabíamos que podrían pasar y no se nos escuchaba, no se nos respetaba. Sabíamos los derechos que tenemos las mamás, los derechos como mujer embarazada, y lo que podemos reclamar en el momento en que estamos en trabajo de parto y se nos decía que eso ya no se usa, que eso no es así”, expresó Silvina.

“Cuando empezaron a complicarse las cosas, no nos querían informar, cuando yo tengo derecho como paciente de ser informada de toda mi situación, ya sea buena o mala la noticia. Quiero que quede claro que no es un capricho de la mujer, es un derecho que tenemos las mujeres y el paciente, en general, de ser informados. Todo se complicó, porque se complicó verdaderamente; a las dos y media de la mañana, yo ya llevaba casi 24 horas de trabajo de parto”, resaltó.

“No se nos escuchó cuando pedíamos una cesárea de urgencia, fuimos al trabajo de parto a las 2:36 am y podemos probar que ese fue el horario de ingreso porque está el mensajito de mi marido, avisando al resto de la familia que ya estábamos en la sala de parto. El bebé (Emiliano) nació a las 4:05 de la mañana y falleció a las 5:05 am, luego de una hora de reanimaciones y la familia no se enteró de nada hasta las 6 de la mañana. No salían los médicos a dar explicaciones o las explicaciones eran escuetas, se bloquearon los ingresos, imagínense la desesperación de los padres, los abuelos, los tíos, que estaban todos esperando la salida de mi bebé y la mía. Cuando se me informó del fallecimiento de mi hijo, venían y me daban distintas versiones, me decían que falleció adentro de la panza, después me dijeron que falleció fuera, todos contradichos continuamente. Ninguno de los dos, ni Vega ni Cremonte, vino a explicarme a mí lo que pasó, yo no sé qué le pasó a mi hijo por boca de los médicos que me atendieron, ninguno se hizo cargo. Siento que me arrebataron a mi hijo”, acusó Silvina.

Respecto a las razones por las que no se le realizó una cesárea, ella dijo que “el argumento de ellos (por la partera y el médico) fue que no se hacen cesáreas innecesarias y que se agota hasta la última instancia para un parto natural”.

Silvina y Eber radicaron la denuncia y ambos destacaron que van a luchar “para que esto nunca más vuelva a suceder con ninguna familia en Malargüe, porque se lo prometimos a nuestro hijo y nos lo prometimos nosotros, que esto no iba a quedar así. La gente no puede tener miedo de investigar un caso donde hubo injusticia, donde hubo impericia para nuestro entender. No queremos meter en la misma bolsa a todos porque tenemos excelentes profesionales también, como las enfermeras que se portaron muy bien con nosotros”.

Silvina criticó las declaraciones de la abogada del Hospital Regional, Graciela Castilla, en los medios locales, quien se refirió al bebé como FM (feto muerto), ya que justamente lo que se está investigando es si Emiliano falleció en la panza de su madre o si el deceso fue después. Sobre esto dijo: “Mi hijo se llama Emiliano y hoy está en brazos de Dios. Pero no fue un FM. Nació con pocos signos vitales y estuvieron reanimándolo durante una hora, cosa que con todo el dolor tuvo que mirar desde una ventana mi marido”, sostuvo.

El Director del Hospital pidió celeridad en la investigación

Por su parte, la autoridad máxima del nosocomio, Genaro Gerbaudo, también hizo declaraciones sobre este lamentable caso. “Quiero informar que se han iniciado todas las acciones que como institución responsable nos corresponde, y tomaremos y aplicaremos todas las sanciones que el caso requiera y corresponda. Además quiero decir que todo se está haciendo con la mayor celeridad para la familia como para toda la comunidad, porque desde el principio de mi gestión puse el mayor esfuerzo en lograr una maternidad segura y centrada en la familia, y como responsable de esta institución no voy a dejar que sucedan hechos como el que sucedió, para dejar desbastada a toda una familia y a una comunidad ante la incertidumbre de la atención que brindamos”, enfatizó.

El director aprovechó para señalar los cambios que ha habido en el servicio de salud. “El hospital no es el del 2012, cuando me hice cargo, yo creo que es un hospital muy seguro, pero hay hechos que han sucedido, como este evento, donde no voy a quedarme sentado y he pedido celeridad para que mediante las investigaciones sumariales tengamos la respuesta inmediata”, afirmó

“Cuando me enteré de este caso, el jueves por la madrugada, lo primero que hice fue convocar a las áreas de Maternidad e Infancia de la Provincia; ellos vinieron el día viernes a hacer un análisis causa raíz sobre los hechos sucedidos y me van a mandar un informe desde el Ministerio. También hablé con el asesor del ministro, con el subsecretario de Salud y con el director de Hospitales”, agregó Gerbaudo.

En tanto que sobre el destino de la investigación sumarial, el funcionario adelantó que este informe no quedará en el Hospital Malargüe, sino que “para ser más objetivos, apenas tengamos los resultados la elevaremos al Ministerio de Salud, para que ellos vean si hay algún caso de mala praxis o de negligencia, e inmediatamente me lo informen para tomar las medidas que se deban tomar”.

Gerbaudo dejó en claro que serán sancionados, si es que corresponde, los dos profesionales o las personas que hayan estado involucradas y aclaró que es su deber y obligación “velar por la salud de los malargüinos” y también de la institución que conduce.

“Yo invito a la gente de Malargüe a que siga concurriendo al hospital y si tienen alguna duda, las puertas de esta Dirección siempre están abiertas para hablar de lo que sea necesario” añadió.

En relación a si los profesionales en cuestión continúan trabajando, Gerbaudo informó que no, porque se les ha dado licencia mientras avanza la investigación. En tanto, sobre las declaraciones de la abogada del nosocomio, que se refirió al hijo de Silvina y Eber como FM (feto muerto), Gerbaudo dijo que ya habló con ella. “En estas cuestiones hay que esperar las investigaciones sumariales, para no desinformar a la comunidad”, especificó.

Para concluir, el funcionario invitó a la comunidad a que confíe en el servicio del Hospital Malargüe. “Vamos a seguir trabajando, de hecho hay indicadores que demuestran que el hospital es mucho más seguro que hace dos años cuando nos hicimos cargo de la gestión”, reiteró.

El doctor Sergio Vega se defendió

El hecho causó conmoción en la comunidad y algunas personas criticaron con dureza a los profesionales en cuestión. Las redes sociales han sido uno de los principales espacios donde parte de la comunidad plasmó su opinión al respecto. Quien se llevó la peor parte fue el médico ginecólogo Sergio Vega, quien también hizo uso de Facebook para defenderse.

vega sergio

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