Mientras que un equipo de médicos, personal de defensa civil, guardaparques y policías esperaba allí en la zona Caverna de Las Brujas para que el helicóptero de la policía de Mendoza trasladara al puestero José Quinteros, en el aeropuerto local los minutos pasaban y el helicóptero no despegaba.

Quinteros presentó estallido de vísceras y hematomas internos graves, su salud pendía de un hilo y nadie entendía por qué la aeronave no iba en su búsqueda. Sin embargo, fuentes extraoficiales informaron a nuestro medio que el problema fue porque al helicóptero se le debía cargar combustible, pero el ministerio de Seguridad no tenía crédito.

Ante este panorama, el piloto de Halcón I gestionó la transacción del reaprovisionamiento de combustible, la misma demoró alrededor de 40 minutos.

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