Para poder tener un lugar en esta fiesta Nacional, los requisitos fueron mínimos. Primero se debía reservar el espacio a través de una nota o correo electrónico, explicando el producto que pretendían vender, comunicaron a este medio desde Rentas del municipio. La aprobación de los mismos estuvo a cargo de la Dirección General de Rentas y Fabián Carrasco, quien está a cargo de esa entidad, explicó que hubo muchos interesados en participar “El predio se nos está haciendo chico por la gran convocatoria”.

Dentro del Predio Gaucho se puede apreciar una gran variedad de stands, entre los que se encuentras 3 quinchos de comidas, 15 puestos de comida rápida, (es decir papas fritas, pasteles, sándwich), 60 puestos de ventas de artículos varios que ofrecen ropa, calzado, bijouterie y 35 artesanos de distintos lugares del país, que han traído sus propias estructuras.

Con respecto al costo para poder acceder a un local, los comerciantes tuvieron dos opciones a la hora de pagar, de contado por todo el festival, que incluía un pequeño descuento o noche a noche, donde los de artículos varios son los más caros, con un canon de $1.800 por las cuatro noches que dura el festival. Le siguen los quinchos de comida rápida, con un monto de $1.500 y por último los artesanos, quienes tienen el beneficio de pagar el monto mínimo de $700. “Los puestos de artesanías son los más barato porque es lo que queremos promocionar e incentivar”, explicó Carrasco.

En relación a las ventas, varios vendedores expresaron que este año, a diferencia de los anteriores, son bajas, de igual manera, la primera noche de la fiesta, que fue cuando más público concurrió, hubo más demanda y consumo. “Supuestamente las ventas se mueven los últimos días, pero hasta ahora no son buenas” expresó Luis Ferreira en la jornada de este viernes. Luis tiene un puesto de venta de herramientas y artículos varios. Por su parte, Maribel, vendedora de ropa, quien participa de la fiesta desde hace 6 años puso en duda su asistencia en la próxima edición y recalcó “Este año ha sido el más flojo de todos”.

Sin lugar a dudas, el rubro gastronómico fue el más beneficiado, a simple vista se pudo vislumbrar la mayor cantidad de personas aglomeradas en estos stands.

Dentro del predio, un lugar especial lo tiene el “Patio Puestero”, donde están representados distintos lugares del departamento, como lo son La Junta, Bardas Blancas, Las Loicas, entre otros. En este espacio los asistentes aprecian distintos hornos de barro y cacerolas en donde se cocinan chivos, tortas fritas y pasteles. “Lo que más se vende son pasteles, pero a partir de las 10 de la mañana salen las tortas fritas calentitas y se junta mucha gente”, expresó Yesica Lucero.

Estos puestos son controlados por la DGR, quienes se encargan de la ubicación, higiene y seguridad, vencimiento y presentación de productos comestibles. “Estamos facultados para decomisar la mercadería que no cumpla las condiciones de salubridad de acuerdo a la legislación vigente”, finalizó Fabián Carrasco.

Cobertura periodística: Georgina Gomiero, Julieta Carrizo y Gustavo Yañez

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