La oradora es abogada y representa al Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas, una asociación creada en el 2006. En diálogo con Malargüe a Diario, explicó que el libro pretende reconstruir una porción de la historia que está olvidada y que lo hace con mucho respeto por el dolor de todos. “Respetamos lo que han padecido todos, pero pedimos respeto por lo que hemos padecido nosotros”, expresó al respecto.

“Desde el momento en que se comenten atentados terroristas se habla de terrorismo y aquí hubo 21600 atentados donde se pusieron bombas en la vía pública, secuestros extorsivos a civiles y asesinatos indiscriminados, o sea que no tiene que ver con el término jurídico, sino que tiene que ver con lo que ocurrió en los hechos. Quienes integraban las organizaciones armadas plantearon una lucha armada y esa lucha armada devino en atentados terroristas”, explicó en referencia al uso de los términos mencionados en la publicación.

presentación de libro los otros muertos (1)

La escritora también se explayó sobre el problema legal de que las causas, al no considerarse crímenes de lesa humanidad, han prescrito. “Se abrieron juicios tanto en épocas democráticas como en gobiernos de facto, ya que el poder judicial continuó funcionando en esos tiempos y, además, estaba integrado por civiles. Se abrían las causas de oficio como ante cualquier asesinato o secuestro y los funcionarios de justicia siguieron dictando sentencias con el temor de ser asesinados, como ocurrió con el juez Jorge Quiroga en el año 1974. Muchas de esas sentencias no se cumplieron porque luego sus protagonistas fueron liberados en el año 1983”, relató.

En este sentido, Villarruel especificó que los presos de agrupaciones armadas fueron indultados por el gobierno de Carlos Saúl Menem y solo se juzgó a las cúpulas.

También opinó que cree “vergonzoso” que quienes integraron agrupaciones armadas en esos tiempos hasta hoy no hayan pedido disculpas públicas o se hayan hecho cargo de sus acciones.

Con respecto a las asociaciones llamadas de “memoria completa”, quienes muchas veces justifican y reivindican el accionar de la dictadura, la escritora respondió que “la coexistencia democrática implica que se recuerde la historia en forma total más allá de que nos guste o no. Al ciudadano no hay que digitarle el pensamiento, hay que darle la posibilidad y la herramienta para que piense como quiera pero teniendo todas las fichas del rompecabezas, no una parte”.

Además, Villarruel señaló que la mayor cantidad de atentados terroristas ocurrieron en democracia, entre el 73 y el 76. “Me parece que lo que hace falta cuando hablamos de la década del 70 es analizarla desde una visión seria y responsable”, resaltó.

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