Ellas son 3 bailarinas de danzas clásicas que fueron becadas por una reconocida y prestigiosa Fundación.  Hoy buscan poder cumplir uno de sus mayores sueños.

Tres bailarinas de danzas clásicas del Instituto Isadora, Yésica Díaz de 16 años, Pilar López de 12 y Sabrina López Arce de 8 años, fueron becadas por la Fundación Julio Boca para participar de sus clases intensivas en el mes de febrero.

Hace un par de semanas se llevaron a cabo los exámenes anuales en dicho Instituto, donde más de 60 alumnas fueron evaluadas. Participaron bailarinas de todos los niveles, desde los 4 años en adelante. Nancy Bocca, bailarina con amplia trayectoria en el mundo de la danza y quien está al frente de la Fundación Julio Bocca, de su hermano, fue quien se encargó de tomar los exámenes y elegir a las futuras becarias.

Con mucho orgullo, la joven profesora de Danzas Clásicas del Instituto Isadora, Julieta Ybáñez, contó a Malargüe a Diario los detalles de esta convocatoria. Cabe mencionar que la directora del Instituto, Déborah Bernal  Lloret, se encuentra de viaje por lo que Julieta fue la vocera. La entrevistada contó que desde que funciona el Instituto siempre les han otorgado becas: “Todos los años son becadas entre 3 y 4 alumnas. Tienen el nivel suficiente como para ir a tomar las clases a Buenos Aires”.

La beca consiste en asistir a clases intensivas de Danzas Clásicas en la Fundación Julio Boca del 5 al 17 de febrero. Se trata de media beca y aparte se pagan $4000. “Las clases son muy costosas”,  según confesó Ybáñez.

Además, cada una de las niñas debe ir acompañada de un mayor y los pasajes ni el alojamiento están incluidos en la beca. Ante esto, los jóvenes bailarinas están recaudando fondos mediante con una rifa de $100 cada número, con 10 premios. “Cada chica tiene una lista con 40 números para juntar dinero. También harán venta de ropa usada el primer fin de semana de cada mes y ofrecerán diferentes productos comestibles. Los interesados en colaborar con el viaje de estas jóvenes malargüinas pueden comprar números en el Instituto, ubicado en Tomasa de San Martín 734, de 16:30 a 22:30. Cada una de las becadas y la profesora tienen una lista con 40 números. El sorteo será el 2 de diciembre.

En el 2016 un grupo de alumnas también fue becada, pero no pudieron concretar la capacitación. En este sentido Julieta Ibáñez reconoció: “El año pasado las acreedoras de la beca la perdieron, por no contar con los medios económicos para viajar. Es una pena porque además corremos el riesgo de que no nos den más la beca”.

La profesora Ybáñez comentó además que las bailarinas malargüinas seleccionadas que viajarían tienen la posibilidad de quedarse en Buenos Aires, con una beca anual: “Los padres están dispuestos, si es que se las da la oportunidad”.

La beca que ganaron las tres jóvenes malargünas incluye más de 5 clases al día, cada  una de éstas consta de una hora y media aproximadamente, y cada una de ellas está dada por un profesor reconocido a nivel nacional. “Los mejores maestros del país están en esa escuela”, recalcó la entrevistada. El curso se dicta en las Galerías Pacíficos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y es muy exigente, según comentó Ybáñez.

Un dato a tener en cuenta es que, a nivel provincial, no se conceden más de 10 becas. “No se entregan a cualquiera, es muy difícil acceder a la beca y más acceder a la beca completa”, añadió la profesora.

Desde Malargüe a Diario se dialogó con las niñas becadas. Por su parte, Sabrina López Arce, de 8 años, contó que asiste a clases de danzas clásicas de lunes a viernes y agregó: “Me encanta venir a baile, estoy re contenta”. La pequeña detalló que baila desde los 3 años y ya ha recibido otras becas.

Por otro lado, Pilar López, de 12 años hace 6 que baila, cuando se enteró que era una de las elegidas no supo cómo reaccionar. “Quiero agradecer a Julieta Ybáñez, a Déborah Bernal y a mi mamá y papá”, manifestó.

Por último, Yésica Díaz baila hace 13 años y asiste a las clases de danzas clásicas todos los días. Sobre cómo comenzó su actividad en el baile reconoció: “Cuando era chica era muy hiperactiva y la señorita del jardín le dijo a mi mamá que lo mío era el baile, porque vivía bailando. Ahí empecé y no salgo de acá”. Sobre su viaje a Buenos Aires reconoció: “Sería una experiencia totalmente distinta, serían muchas horas de baile con profesores muy exigentes, muy buenos. Es la oportunidad que cualquiera que ame el baile quiere.”

Comentarios