En la reunión, que se realizó en la sede del Plan Estratégico Malargüe, estuvieron presentes  el Director de Recursos Naturales Renovables de Mendoza, Daniel Gómez, el secretario de Ambiente y Obras Públicas de la Municipalidad de Malargüe, miembros de la Fundación Humedales, una ONG que se dedica a la conservación y defensa de los mismos y representantes de la empresa Danone quienes trabajan a través de la fundación que lleva el nombre del agua mineral que producen.

Gómez explicó que la provincia viene trabajando en obras de restauración ya que lo importante es “darle el espacio que deben tener los humedales” y consideró que la protección de estos lugares, así como su flora y su fauna, es un servicio a la población.

Tanto los investigadores de las ONG como el funcionario provincial consideran que es fundamental para recuperar el equilibrio ecológico de la laguna, intervenir sobre la invasión de una especie exótica como el tamarindo. En consecuencia, se ha desarrollado un proyecto por el cual, en el transcurso del año, se intentará erradicarlos y reintroducir especies nativas.

En este sentido, confirmaron a Malargüe a Diario que se trata de una 300 héctareas aproximadamente las que están comprometidas en esta situación.

El tamarindo llegó hace 20 años, explicó Heber Sosa de la Fundación Humedales, y está cambiando la estructura de biodiversidad. “Donde antes habían nidos de flamencos y cisnes de cuello negro, que es lo distinguió a Llancanelo y Malargüe en el mundo, hoy tenemos un bosque de tamarindos con especies que no son las que están protegidas, por eso, la idea es manejar la problemática que, junto con el chancho jabalí, han alterado la estructura de la flora y fauna nativa”, sostuvo.

Desde esta organización también manifestaron que es fundamental trabajar en conjunto con el municipio y la provincia, quienes aportarán la parte operativa, y remarcaron la importancia del trabajo coordinado entre distintos sectores, el público, el privado y la sociedad civil “aportando lo que cada uno mejor sabe hacer”.

Por su parte, Sebastián Martínez, representante de la Fundación Villavicencio, comentó que vienen trabajando en conjunto con las autoridades de aplicación para declarar a la laguna Llancanelo como sitio Ramsar. Esto forma parte de una Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como hábitat de aves acuáticas, la cual fue firmada en la ciudad de Ramsar (Irán) el 18 de enero de 1971 y entró en vigor el 21 de diciembre de 1975. Su principal objetivo es “la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales, regionales y nacionales y gracias a la cooperación internacional”.

Por último, Gómez hizo referencia a que si bien hubo una mirada negativa con respecto a la explotación de petróleo en la zona, “no es este sector el que hace que haya inconvenientes”. Al respecto, especificó que se ha venido trabajando sobre eso, se han hecho controles y reuniones con las empresas que también colaboran en la conservación del humedal.  En otro orden, el funcionario admitió que las tomas clandestinas existen, pero que no son la principal razón de la sequía de la laguna.

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