Coincido plenamente, con la mayoría de sus puntos de vista acerca de las distintas realidades que padecen los partidos políticos Malargüinos. En ese punto- si me permite- debo hacer un  agregado a lo que considero una omisión de su parte. No solo estos males los padecen el PJ y el Radicalismo a los que usted nombra expresamente; el MOPOMA, partido que presido hasta diciembre de este año, tampoco escapa a esa generalidad.  Me resulta imposible  disimular la responsabilidad que me asiste en mi carácter de dirigente político municipal, ante cualquiera de los errores que se me deseen atribuir como dirigente. En mayor o en menor medida respondo por mis actos públicos o de gobierno; aún por mi línea de pensamiento y por como la exprese o transmita al ciudadano.

Me resulta un alto honor haber sido mencionado en su Nota de opinión, donde creo haber sido destinatario inmerecido de distintos elogios a mi persona. Tal el caso de considerar mi libro en términos como: “La Gloria y el Infierno”, de alto valor histórico y político y que me permitió conocer la historia política de nuestro Malargüe en los años de democracia….sic”. De la misma manera observo  que se refiere a la redacción de aquella pieza literaria; diciendo:  “ (con el coraje y sinceridad con que escribió su libro).. Sic” refiriéndose al suscripto. En ese sentido, considero que ambas apreciaciones están lejanas al sentimiento que me motorizo a escribirlo, como al contenido intelectual que contienen sus páginas. Los que están lejanos de ser un espejo donde pueda ser mirada nuestra historia institucional reciente. Más aún, reviste la visión solitaria de un hombre y sus vivencias, en un tiempo y un espacio; solo eso.

Dicho lo precedente y al momento en que usted alude a una serie de citas   propias surgidas  de “La Gloria y el Infierno” en lo referido a mi línea de pensamiento  acerca del Señor Jorge Vergara Martínez, al que menciona como mi “socio político” en la actualidad.

Permítame en primer término rechazar el término de “socio político” con el que nos vincula. Ni para Vergara ni para mí esta unión resulta de unión societaria. Solo es la mancomunación de proyectos comunes en pro de un objetivo grande y para todos.

Ante su consulta de que si me equivoque antes o me equivoque ahora en la opinión que poseo sobre Jorge Vergara Martínez. Debo  humildemente responderle con la misma frase bíblica que usted utilizara en su nota al decir que “Conocerás al árbol por sus frutos” . Creo que la sociedad me dio la respuesta en cada ocasión en que me sometí a su preferencia, premiando a Don Jorge con 3 intendencias, y a mí solo con el intento.

El fruto político de Jorge Vergara fue claramente distinto y superior al mío. La sociedad juzgo en mi lo mismo que usted pregunta en su carta y considero a usted un buen entendedor por ello seguramente le bastaran estas pocas palabras.

Con Don Jorge Vergara hoy nos une “el espanto” más que el amor. Porque entendimos que aquella vieja receta nuestra mal aplicada, con más nuestras diferencias, alimentaron por omisión la etapa institucional más nefasta que recuerde Malargüe.

Ya lo decía mi fiel amigo Eduardo Manuel Galán: “Cuando jóvenes somos incendiarios y cuando mayores bomberos voluntarios” y esa frase me cabe perfectamente y también lo alcanza a Vergara.

Puedo percibir en sus palabras una profunda inclinación religiosa, donde alude en diversas ocasiones a cuestiones dogmáticas o de fe, además de mencionar al Papa Francisco. Diciendo en su homenaje que “se debe hablar con sinceridad  y coraje de cara al pueblo, no ocultando nada en aras del bien común ¡“. A eso yo le agregaría su permanente pregón a la reconciliación, mostrando con su ejemplo que luego de innumerables arremetidas gubernativas a su figura. Abrió sus brazos a quienes le ofendieron.

Tenga por Seguro José Luis que ese mensaje Franciscano lo tenemos perfectamente claro, tanto yo como el Señor Vergara Martínez. Hoy buscamos las coincidencias por sobre las discrepancias que hieren y destruyen.

Por ultimo Señor López quiero que sepa que soy el primera en aceptar públicamente que TODOS los políticos tenemos fecha de vencimiento y el mío ya opero. Por tal motivo usted no me habrá visto en nuevas candidaturas ni lugares protagónicos. Solo me encuentro a la espera de que concluya mi mandato al frente de mi querido MO.PO.MA y espero haber dejado en mi camino algo más que escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo.

José Gabriel Ferrero

DNI 17.080.787

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