Esta situación se da desde hace tiempo y cada vez con mayor frecuencia. Piden que los políticos se involucren para dar solución al problema.

El problema del suministro de agua en nuestro departamento, desgraciadamente, es un tema recurrente, especialmente en la zona sur. Y las instituciones educativas no escapan a esta problemática.

Desde Malargüe a Diario dialogamos con el director de la Escuela Aborigen Americano, Fabián Monzón, quien manifestó que la falta del suministro de agua es un problema crónico que data de 3 o 4 años. En este sentido comenzó explicando: “El inconveniente es la presión de ingreso de agua, hay días que tenemos buena presión y hay días que es muy mala. No es un problema únicamente de la escuela, sino que es un problema también del barrio donde nosotros estamos”.

Según explicó Monzón, la escuela tiene un consumo mucho mayor que los domicilios particulares, “imagínense que por la escuela pasan, por día, aproximadamente 700 u 800 personas que pueden llegar a utilizar cada una, una vez el baño; estamos hablando de miles de litros”.

Monzón explicó que la falta de este vital servicio podría tener varias causas: “Uno de los problemas tiene que ver con la presión de agua y no pertenece directamente a lo que es infraestructura escolar ya que hace un año y medio, aproximadamente, se hizo una inversión muy importante en tanques, en bombas, en niveles electrónicos para el agua (detectan inmediatamente la falta del agua y luego empiezan a subir). Toda la parte tecnológica ha sido solucionada. Tenemos también un problema de concientización dentro de la comunidad escolar, en las casas, en las familias, en los docentes, en las personas que trabajamos dentro de la escuela y, por supuesto, en los alumnos porque el agua que ingresa es bastante poca, a veces no alcanzamos a llenar los tanques y la matrícula creció: hace unos cuatro años, aproximadamente, tenía unos 300 alumnos y en este momento ha alcanzado casi 480 alumnos, más las ciento y pico de personas que trabajan dentro del lugar. Esto hace que el consumo de agua se haya duplicado. Es algo similar a lo que ha ocurrido también en estos barrios. Se ha incrementado la cantidad de gente y no hay inversiones importantes que se hayan hecho para poder proveer de una manera más efectiva el agua a toda la zona”.

El Director de la institución educativa informó que la escuela constituye un emergente. “Somos como el canario en la mina de carbón. Salimos inmediatamente nosotros a protestar, pero el tema es más profundo, tiene que ver también con los barrios que se encuentran en los alrededores, tiene que ver también con la falta de provisión de agua, que creo que todo el mundo la conoce, pero me parece que nos estamos mal acostumbrando a no tener este servicio tan esencial”.

Por otro lado, Monzón reconoció que dentro de la escuela, necesitan una serie de pequeñas inversiones. “Todas las escuelas deberían ir aspirando a tener canillas antivandálicas, mochilas antivandálicas, todo eso hace, ayuda y colabora para la preservación de este tan importante elemento como es el agua. Estas cuestiones se dan, generalmente, entre los meses de septiembre, octubre y alcanzan a todo el verano, la cantidad de agua que se provee cada vez va siendo menor en relación a la cantidad de gente que hay, falta el agua cuando más se consume”.

Por otro lado, Monzón informó que la escuela Aborigen Americano se provee de agua directamente desde la planta, “somos un consumidor más y tenemos un ingreso de agua como tiene cualquier casa dentro del barrio. La torre fue reformada hace un año y medio, aproximadamente, hubo que desmontar el techo, se trabajó con grúas, se compraron tanques; hay tres tanques de mil litros en la parte superior de la torre y dos de mil litros en la parte inferior. Deberían ser suficientes para proveer un turno y permitir una recuperación rápida hacia el turno tarde. Todos los elementos tecnológicos están puestos, no tenemos fallas, las bombas funcionan a la perfección, se trabaja con los flotantes eléctricos que cuando falta agua inmediatamente activa la bomba que es la que sube a los tanques superiores, que son los que proveen de agua a la escuela, o sea, no hay problema en ese sentido, sí lo hay en, vuelvo a decir, la provisión de agua”.

Monzón explicó que la escuela ha tenido que incorporar, como cuestión sancionable, el mal uso del agua, “y sería de gran ayuda que en las escuelas se empiecen a instalar, por ejemplo, las canillas con pulsadores que cortan inmediatamente después de unos segundos”.

Por otro lado, el directivo reconoció que desde la Dirección General de Escuelas siempre han tenido buena predisposición para la resolución de problemas: “En el último tiempo se ha implementado una especie de aplicación, la respuesta es prácticamente o en el día o en los siguientes dos días. Hay diferentes niveles de alerta y funciona directamente con el proveedor de servicios de la Dirección General de Escuelas”.

Por último, Monzón realizó un llamado a los gobernantes, “para que vean seriamente de qué manera se puede llegar a arreglar este tipo de situación, cualquiera sea el partido, me refiero si es el que gobierna ahora o cuando ingrese el siguiente gobierno; esto no es una cuestión política, es una cuestión humana”.

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