Fue un trabajo en conjunto entre un familiar, ambulanciero, enfermera y Policía de Mendoza.

El jueves 16 de junio, a las 11 de la mañana, se apersonó un puestero de la zona en el Centro de Salud de Agua Escondida solicitando ayuda para su hermano que se había accidentado en un lugar de difícil acceso, cercano a su puesto. Rápidamente, se realizó un trabajo mancomunado entre el personal del Centro de Salud, la Policía y este familiar cercano.

“Como él conocía el lugar donde su hermano se había accidentado, iba a ser de guía”, manifestó para Malargüe a Diario Gabriela González, la enfermera que se encontraba de turno quien, junto al ambulanciero Héctor Lamas y los policías Hugo Martínez y Rubén Navarro fueron a asistir al accidentado.

Desde el lugar hasta el que pudo llegar la ambulancia hasta donde cayó este puestero habían 250 metros, “fue increíble lo que hizo el chofer de la ambulancia porque atravesó lugares muy complicados, la huella, piedras muy altas, lugares donde había huellas de agua, fue bastante complicado por donde pasó pero el ambulanciero maniobró muy bien, llegó bastante cerca”.

Al llegar, el paciente se encontraba acostado en el pasto, no podía movilizar la pierna, había tenido una caída bastante fuerte así que lo inmovilizaron en la tabla y lo bajaron entre los 2 policías, el chofer de la ambulancia, el hermano y Gabriela, “nos turnábamos para bajarlo porque era un hombre de contextura grande, de 54 años”. De allí, el puestero fue trasladado al Centro de Salud de Agua Escondida, donde fue estabilizado, “allí lo canalizo, le coloco la vía, calmantes porque el viaje era bastante largo y doloroso por la cantidad de horas que habían pasado desde que se había caído”.

Gabriela informó que este puestero se había podido comunicar con su hermano vía telefonía celular, “gracias a Dios, donde cayó, tenía señal, agarraba una antena de La Pampa porque no en todos lados hay señal, es por partes; él se pudo comunicar con su hermano y con Hugo Martínez (Policía), allí coordinamos la salida”.

El paciente fue trasladado hasta el Hospital Regional, donde se le realizaron los estudios correspondientes y luego fue trasladado a San Rafael, “nuestro trabajo es llevar a los pacientes al hospital, de ahí evaluamos si puede volver en el momento, podemos esperarlo unos 20 minutos pero no más porque no puede quedar descubierto mucho tiempo por si llegase a suceder otro incidente en Agua Escondida”.

Gabriela González se recibió en enero de 2021 de Enfermera Profesional y comenzó a prestar servicio para el Área Sanitaria; ésta es la 4º guardia que cubre en Agua Escondida, va rotando entre Bardas Blancas, el Vacunatorio Malargüe, el Centro de Hisopado “Detectar” y Agua Escondida, “a mí lo que más me gusta es la enfermería rural, lo que uno puede aportar en la gente es impresionante y lo hacemos con mucho corazón y compromiso, es una responsabilidad muy grande porque no es solamente la salud del paciente sino su bienestar emocional, contenerlo; fui hablando con el paciente durante el viaje, iba tranquilo, se portó excelente, controlaba mucho su dolor, íbamos agarraditos de la mano. Es lo mejor que me ha pasado a nivel laboral, estar tan a gusto con mi trabajo, tan agradecida con mis jefes y mis compañeros, con mis colegas y equipo, tanto Francisco Pinol como Gabriela Arriola, Magdalena Pardo en vacunación, Jorge Martínez, muchos que han ayudado y aportado para todo y gracias a la Guardia del Hospital que siempre están muy atentos para recepcionar cada traslado”.

Fotos gentileza Área Sanitaria Malargüe.

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