CAE Semillitas de Amor.

“El CAE queda en el medio de las peleas entre bandas”

La presidente de la organización barrial, Mirta Giménez, en diálogo con la prensa local, explicó que varias maestras que trabajan en el CAE Semillitas de Amor, ubicado en la intersección de Villanueva y La Realidad, del barrio Nueva Esperanza,  han decidido tomar cartas en el asunto ya que esta institución educativa ha quedado presa de los enfrentamientos entre bandas que utilizan el fondo del edificio como lugar de refugio. “Ellos se esconden atrás de la escuela y se tiran piedrazos, mientras que los docentes y alumnos quedan en el medio del conflicto”, especificó.

Al respecto, agregó que las pedradas han dejado muchos vidrios rotos tanto en el C.A.E. como en la Unión Vecinal, por lo que el secretario de Ambiente, Obras y Servicios Públicos, Christian Alcalá, se comprometió a poner rejas y cerrar ambos edificios.

Aparentemente el problema se debe a conflictos entre familias que muchos conocen pero prefieren no hablar por miedo a represalias.

Por su lado, el comisario Luis De Miguel confirmó que se hicieron varias reuniones con el CAE por estos hechos recurrentes y destacó que la Unidad de Cuerpos Especiales se encuentra en la zona, por lo que son ellos quienes se ocupan de vigilar el lugar, caminando, en bicicletas y en motos, debido a que no cuentan con un móvil permanente. “Cuando el móvil no está, aprovechan para tirarse piedras e incluso ha habido disparos de armas de fuego de tumberas aparentemente”, comentó De Miguel.

Además, advirtió que se continuará con el trabajo preventivo pero aclaró que la mayoría de estos problemas son causados por menores de edad que solo pueden ser aprehendidos en el caso en que se encuentren “in fraganti” y que, de lo contrario, lo único que se puede hacer es llamar la atención a los padres que son “la autoridad primaria, que está fallando en muchos de estos casos”.

“A menos que al menor se le encuentre un arma o sea sorprendido realizando algún hecho delictivo, no lo podemos apresar”, insistió De Miguel.

Por otro lado, también señaló que para solicitar una orden de allanamiento a un Juez de Instrucción se necesita al menos una declaración testimonial. “Porque alguien haya dicho un apellido, un policía no puede allanar un domicilio sin la orden pertinente que tiene que tener cierto fundamento legal”, resaltó el comisario.

En las inmediaciones del barrio se encuentra un vehículo incendiado frente a una casa donde vivía una familia cuya habitante fue víctima de un disparo de arma de fuego y quien, temiendo por la integridad de sus hijos y la propia, se mudó del lugar, relató como ejemplo.

El fin de semana se registraron otros hechos de violencia en los que dos viviendas resultaron tiroteadas y, por ello, la policía realizó dos allanamientos en los que se logró detener a una persona que terminó imputada por el delito de abuso de arma y agresión con armas de fuego pero que, posteriormente y por orden de la Justicia, recuperó la libertad, confirmó la autoridad policial.

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