Las víctimas de esta modalidad fueron 4, por lo menos, distribuidas en diferentes puntos de nuestro país.

Desde que la tecnología se volvió parte de nuestra vida cotidiana, muchos aspectos se vieron altamente beneficiados pero otros tantos perjudicados. Entre ellos, el hecho de poder ser víctima de una estafa virtual como le sucedió a Ricardo, vecino de la localidad bonaerense de Luján.

Hace unos meses, necesitó realizar una compra, cubiertas para su vehículo, y utilizó internet como medio para acceder a ellas. La supuesta gomería El Rápido, de nuestra localidad, le ofrecía un buen precio por este artículo y hasta podía mandar a alguien que viviera más cerca a chequear la calidad de las mismas.

Brian Emanuel Acuña era quien estaba del otro lado de la transacción y quien de mala fe estaba actuando.  El teléfono que utilizaba como “gancho” era el 263 430 1099 y la ubicación de su supuesto comercio marcaba Malargüe.

Ricardo pagó su producto pero nunca lo obtuvo, intentó volver a comunicarse por todos los medios posibles con el supuesto vendedor pero nunca lo logró.

Lo que sí pudo realizar, y muy importante es tenerlo en cuenta por si uno resulta afectado por este tipo de artimañas, es la denuncia al departamento de Defensa al Consumidor, el cual le confirmó la estafa y con quien inició acciones legales contra el responsable.

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