La XXXIV edición de la Maratón Nocturna de Malargüe no es simplemente una competencia deportiva: es un símbolo de identidad, de esfuerzo colectivo y de orgullo local. Desde sus orígenes, esta carrera ha sabido consolidarse como uno de los eventos más esperados del calendario atlético mendocino, y este año, con la incorporación de la media maratón de 21 km, da un paso decisivo hacia su crecimiento y proyección nacional.
Es imposible hablar de esta maratón sin recordar a Alberto Zambinelli, pionero en su organización y figura clave para que la idea se transformara en realidad. Su legado late en cada corredor que atraviesa las calles iluminadas de la ciudad, y su ausencia se siente tanto como su presencia simbólica inspira.
La inscripción de 1000 atletas confirma que el atractivo de la competencia trasciende lo local. Entre ellos, nombres de peso garantizan un espectáculo deportivo de primer nivel: los malargüinos Carlos Becerra e Ignacio Sánchez —este último, único corredor local en haber ganado una edición—, junto a la leyenda del atletismo argentino Antonio Silio, dueño del récord en los 13 km. A ellos se suman figuras como Fausto Alonso, Luis Molina, Emiliano Medina, Nacho Heffner, Florentino Correas, Cristian Emanuel Rodriguez, Walter Paez, Facundo Rodríguez, Eloy Garabito, Julieta Gaute, Elisa Abarca, Noe Rodríguez y Lorena Cuello, que aportan jerarquía y emoción a la prueba.
Pero la maratón no se sostiene solo en los atletas. El esfuerzo de la Municipalidad de Malargüe, a través de su área de Deportes y el apoyo de otras dependencias, demuestra que el deporte puede ser política pública y motor de integración. Además, el respaldo de empresas locales refuerza la idea de que este evento es también una oportunidad turística y económica: la ciudad se viste de fiesta, recibe visitantes y proyecta su imagen al país.
La Maratón Nocturna de Malargüe es, en definitiva, mucho más que kilómetros recorridos. Es memoria —porque honra a quienes la hicieron posible—, es presente —porque convoca a miles de atletas y vecinos—, y es futuro —porque con la incorporación de la media maratón abre nuevas posibilidades de crecimiento. Que esta XXXIV edición sea un recordatorio de que el deporte, cuando se organiza con pasión y compromiso, puede convertirse en patrimonio cultural de una comunidad.
Esto estamos haciendo por Malargüe, por eso Tenés que saberlo.
Por: Intendente Celso Alejandro Jaque

