Realizó el curso que fue organizado por la Municipalidad de Malargüe.  Logró dirigir, como 4º árbitro, un partido de la Liga Sanrafaelina de fútbol.

Jonathan Sepúlveda es un luchador desde el día que nació, cuando por su discapacidad supo que, más allá que la vida es un desafío para todos, a él le iba a costar un poco más o el doble todo lo que encarase, pero eso nunca lo detuvo ni lo detendrá.

Más allá de sus compromisos laborales, es empleado municipal y trabaja para una reconocida maderera de nuestra ciudad aunque por el momento se encuentra licenciado por enfermedad, Jonathan realizó entre el 2019 y el 2020 el curso de árbitro que lo habilita para ejercer a nivel nacional, profesional y amateur y el martes 23, en la cancha de Pedal en San Rafael, sin que supiera nada, le entregaron un reconocimiento, “de los 40 que lo hicimos yo fui el único con discapacidad, todo cuesta, cuesta el doble, los profes te daban toda la motivación, el logro es por lo que te dan ellos, te dan pilas; sinceramente no me esperaba este reconocimiento, ni siquiera sabía que me lo iban a dar, fui a ver el partido y ni lo esperaba”.

El curso de arbitraje estuvo a cargo del reconocido árbitro de primera división Andrés Merlos y Luis Martínez; cuando dicho curso se inició Jonathan trabajaba en el área de deporte de la Municipalidad, “estaba Roxana Martínez y Silvia Lavigna y les pregunté si me daban la oportunidad de hacer el curso y me dijeron que sí, que lo aprovechara, fueron un puntal ellas para mí, tengo 35 años, la oportunidad me llegó con la edad media justa pero lo he sabido aprovechar porque me gusta el fútbol y el arbitraje, lo llevo más que otras personas que son árbitros pero no lo sienten, sólo lo hacen para ganarse un mango, a mí me encanta”.

Según relató Jonathan, el primer año del curso se realizó en forma presencial y el segundo año, debido a la pandemia, fue virtual, “salvo la prueba que vinieron ellos, con todos los protocolos; este año continúa el curso pero es todo físico”.

Jonathan, hace un año y 3 meses fue diagnosticado de cáncer, pero eso tampoco lo desalentó a continuar con su formación y pasión: “Por eso siempre les digo a los chicos que cuando tengan una oportunidad de estudiar, nunca decaigan aunque les vaya mal, siempre hay que seguir adelante, lo último que se pierde es la esperanza; fui a dirigir un partido como 4º pero después paré para recuperarme”, confesó Jonathan y agregó: “Ver que en un grupo son todos sanos y vos tenes una dificultad, que te cuesta el doble, es difícil pero tanto Andrés Merlos como Luis Martínez me decían que yo iba a poder, me motivaban, eso hay que saber valorarlo”.

En San Rafael dirigió un partido de la Liga Sanrafaelina como 4º árbitro, “fue una linda experiencia, lo vivís de otra manera, lo disfrutas como una experiencia distinta aunque es muy difícil, hay que saber sobrellevar el partido, a los técnicos, a los jugadores, fue algo hermoso, pasó de todo en ese partido”.

Por último, Jonathan quiso destacar y agradecer el apoyo que le brindaron tanto sus seres queridos como Luis Martínez, Andrés Merlos, Roxana Martínez y Silvia Lavigna, “fueron fundamentales ellos 4, me empujaron, aunque fue difícil pero nunca hay que darse por vencido, ni los chicos sanos ni los que tenemos alguna discapacidad, todos podemos cumplir un sueño, es lo más hermoso que puede sentirse”.

Fotos: Gentileza. 

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