Responsabilidad compartida para una convivencia más segura

En tiempos donde la crítica fácil parece ganar terreno frente al compromiso real, como Intendente de Malargüe quiero expresar con claridad y firmeza mi respaldo al Área de Veterinaria y Zoonosis de nuestra Municipalidad. Su labor no solo es técnica y sanitaria, sino profundamente humana: cuida la salud pública, promueve la convivencia responsable y actúa con planificación, evidencia y vocación de servicio.

Nuestra Gestión está basada en datos, no en improvisaciones. Durante el año 2024, el equipo realizó un censo canino-felino que nos permitió conocer con precisión la distribución territorial de más de 9.500 mascotas. Esta información no es un lujo estadístico: es la base para intervenir con criterio técnico en los barrios de mayor riesgo, como Martín Güemes, Municipal y Bastias. Gracias a esta planificación, se realizaron 1.500 castraciones, se aplicaron vacunas antirrábicas gratuitas y se entregaron antiparasitarios para prevenir enfermedades como la hidatidosis.

Estas acciones no son aisladas ni improvisadas. Responden a estándares internacionales, como los impulsados por la Organización Mundial de la Salud y el programa nacional ProTenencia. La castración masiva, sistemática y territorial es una herramienta validada mundialmente para reducir agresividad, vagabundeo y reproducción descontrolada. No es una solución mágica, pero sí una estrategia efectiva y sostenible.

Sin lugar a dudas, estamos frente a una verdad incómoda: el problema no es institucional, es social. En los últimos meses, han surgido críticas hacia el Área por ataques de perros a otros animales. Frente a estas voces, es necesario decir la verdad, aunque incomode: el problema no radica en la inacción municipal, sino en la falta de tenencia responsable por parte de algunos propietarios. El 90 % de los domicilios tiene cierre perimetral, y la mayoría de los animales involucrados en conflictos tiene dueño. No estamos frente a una falla estructural, sino ante una conducta irresponsable que debemos corregir como sociedad.

El Estado puede y debe intervenir, pero no puede reemplazar el compromiso ciudadano. La castración gratuita es una política pública de salud colectiva, no un servicio asistencial. Quienes tienen los medios económicos deben asumir el deber de castrar a sus mascotas por cuenta propia, reservando el recurso público para quienes realmente lo necesitan. La solidaridad también se expresa en la responsabilidad.

El Área de Veterinaria y Zoonosis no trabaja sola. Durante el año, se ha trabajado con la Policía Rural, Dirección de Inclusión y Desarrollo Social y la Dirección de Educación, abordando casos de acumulación de animales, realizando charlas en escuelas y actuando ante denuncias. Todo lo actuado se enmarca en la Ordenanza N.º 1.754/2014, la Ley Provincial 7633 y normativas nacionales que respaldan cada intervención.

No hay improvisación, no hay respuestas mediáticas. Hay planificación, datos y vocación pública. Las críticas infundadas no deben ocultar lo esencial: el equipo municipal cumple y supera sus funciones con profesionalismo y compromiso.

Hay que tener en cuenta que construir comunidad es asumir responsabilidades. Invito a cada vecino y vecina de Malargüe a dejar de mirar hacia afuera y empezar a mirar hacia adentro. El cuidado de los animales y la seguridad de nuestra comunidad no dependen solo del Estado, sino de cada uno de nosotros. Contener a nuestras mascotas, esterilizarlas, evitar su reproducción indiscriminada y garantizar su bienestar son actos de ciudadanía activa.

Construir una comunidad más segura, más justa y más responsable requiere de todos. Porque hacer bien el trabajo también es decir la verdad. Y la verdad es esta: el problema no es institucional, es social. Solo con responsabilidad compartida podremos avanzar hacia el Malargüe que soñamos.

Esto estamos haciendo por Malargüe, por eso Tenés que saberlo.

Intendente Celso Alejandro Jaque

Comentarios