A veces sucede que en dos minutos la vida cambia totalmente. En este caso, una madre y sus pequeñas vieron como, en poco tiempo, la casa que habían armado con la ayuda de su familia y amigos, se desintegró por un incendio que fue tomando posesión de los ambientes: primero la cocina, luego el comedor y las habitaciones.

El desafortunado hecho sucedió el día 23 de febrero, a la tarde, mientras la propietaria se encontraba con una amiga tomando mate. Cuando ellas vieron una llama en la cocina, tomaron a las niñas, sus celulares y el imán con los teléfonos de emergencia. Desde afuera de la vivienda llamaron a los bomberos pero cuando estos arribaron ya había poco que salvar. El incendio habría sido provocado por una pérdida de gas.

Rápidamente la gente se movilizó para poder conseguirles un lugar donde vivir, alimentos y ropa. Verónica relató que la gente se adelantó a sus necesidades. “Uno no se da cuenta qué es lo que hace falta hasta que empiezan a pasar las horas, cosas básicas como champú o cepillos de dientes, que nos trajeron inmediatamente”, comentó.

Además de los productos de limpieza, les acercaron comida e, inclusive, la gente tuvo el detalle de traerles alimentos sin TACC, ya que una de sus hijas es celíaca.

“Teníamos mucha cantidad de ropa para las nenas y lo que no les entró lo donamos a la Casa del ángel para que alguien más pudiera usarlo. Además, justo estaban por empezar las clases así que una librería invitó a mis hijas a que eligieran los útiles para el colegio. La verdad que no me dieron tiempo a ponerme mal porque me han ayudado mucho. La gente ayudó con lo mucho o poco que tenía y mis hijas han aprendido a valorar la ayuda”, expresó.

Lo que va a llevar un largo camino será la reconstrucción de su vivienda. Varios especialistas, un ingeniero civil y un arquitecto, que se acercaron a asesorarla, le dijeron que en realidad poco se puede salvar del cimiento original, por lo que es conveniente volver a construir.

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Por parte de la Municipalidad, el área de Emergencia habitacional se acercó y los documentos ya han sido presentados aunque aún no hay novedades en cuanto a si se les facilitará una vivienda transitoria ya que el lugar donde se encuentran actualmente ha sido prestado por una familia amiga. Tampoco han tenido novedades de los asistentes sociales.

Los malargüinos que quieran seguir ayudando a esta familia para que puedan edificar un nuevo hogar, pueden donar dinero a una cuenta que se ha abierto en Maq&Met donde lo que se reúna será transformado en materiales de construcción y se congelará su precio, o a la cuenta bancaria CBU: 1500113100011360053964 CUIT: 27-25291078-1.

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