Finalizó un año que nos deja la satisfacción de haber avanzado en múltiples frentes para mejorar la vida de nuestros vecinos. No ha sido sencillo: las dificultades financieras del municipio han estado presentes en cada decisión, pero aun así hemos logrado sostener un camino de progreso que merece ser reconocido.
En cuanto a Obras y servicios públicos: La ciudad y los distritos han visto mejoras concretas: mantenimiento de edificios municipales, terminación de obras inconclusas de gestiones anteriores, inicio de nuevos espacios destinados a la educación, provisión de gas natural y agua potable, y señalización de calles en distintos barrios. Todo ello acompañado por el fortalecimiento de actividades culturales, deportivas y recreativas, sin descuidar la atención social a quienes atraviesan situaciones económicas difíciles.
En lo que se refiere a Terrenos y espacios comunitarios, se avanzó en la regularización de terrenos mediante la firma de escrituras en el barrio municipal y zonas rurales. También se mejoró la gestión sanitaria, los cementerios de la ciudad y la zona rural, y se trabajó en la constante puesta en valor de los espacios verdes y la iluminación pública.
No podemos dejar de mencionar un Orgullo productivo. Un hito que merece especial mención es la mejora continua del matadero frigorífico municipal, que este año obtuvo la autorización para faenar e introducir el chivito malargüino en la Patagonia argentina. Este logro nos llena de orgullo y abre nuevos desafíos productivos.
El nuevo año nos plantea retos que no podemos soslayar:
- Consolidar el parque industrial.
- Finalizar las obras en marcha.
- Mantener un manejo financiero equilibrado.
- Cumplir con las obligaciones hacia el personal municipal y proveedores.
- Mejorar de manera permanente la eficiencia de los servicios.
Además, persisten temas sensibles como la provisión de agua potable a la colonia Pehuenche y zonas aledañas, que requieren no solo decisiones municipales sino también el compromiso de los vecinos. Sabemos que la voluntad por sí sola no alcanza: se necesita trabajo conjunto y sostenido.
El año que comienza será complejo, pero también lleno de oportunidades. Queremos hacer de nuestro departamento un lugar atractivo para las inversiones, y confiamos en que la actividad minera empiece a dar sus primeros frutos. Será un gran desafío, pero también una enorme oportunidad para diversificar nuestra economía y generar empleo.
En conclusión, cerramos un año de avances palpables y abrimos otro con la convicción de que, con esfuerzo colectivo, compromiso y responsabilidad, seguiremos construyendo un municipio más fuerte, eficiente y justo para todos.
Esto estamos haciendo por Malargüe, por eso Tenés que saberlo.
Por intendente Celso Alejandro Jaque

