Como todos sabemos, Malargüe no solo es el departamento más austral de la provincia sino el que tiene el territorio más extenso y eso representa una dificultad en relación a la comunicación.  Pocos lugares de la zona rural cuentan con señal de telefonía y, por lo tanto, LV19 Radio Malargüe juega un papel vital.

Este medio pone al aire, de lunes a viernes, de 13 a 14:30, “Un cogollo al pie del macizo andino”, un programa dedicado a transmitir comunicados e información importante para los pobladores del campo malargüino. Su conductor, Ricardo Farías, más conocido como “El compadre”, desempeña esta función desde hace muchos años y será quien reciba este importante reconocimiento el 1° de diciembre en el Teatro Tango Porteño de Buenos Aires. El acto se transmitirá en vivo por la TV Pública.

El premio “Construyendo ciudadanía” es entregado por la AFSCA con el fin de destacar las manifestaciones comunicativas de diferentes formas y en los distintos rubros.

En esta oportunidad, el programa malargüino compitió, primero, a nivel provincial y, luego, llegó a la instancia nacional en la que quedó seleccionado como la mejor emisión de radio tanto por su trayectoria como por el servicio que brinda a la comunidad.

El jurado estuvo conformado por referentes de los medios de comunicación, las universidades del país y distintas organizaciones de Latinoamérica.

El presidente del Honorable Concejo Deliberante, Eduardo Coria, felicitó a LV19, Farias y todos los que hacen el programa premiado.

En tanto, el reconocido locutor expresó que el premio es parte de la responsabilidad que asumió hace más de 30 años y afirmó que este se ha dado gracias a la relevancia que tiene el programa en la zona rural y lo que significa para Malargüe.

“Esto un alago pero también un reconocimiento a la gente que creyó y que cree en mi. Aquella que escucha el programa, que lo extraña cuando no está, y a todos mis compañeros que me apoyan en esta tarea. Es un premio para la gente”, resaltó.

Finalmente, dijo sentirse orgulloso de ser parte de este departamento que si bien es pequeño y está al sur de la provincia, tiene fuertes valores humanos.

Parte del a historia del Compadre (Fuente: Diario Los Andes)

Cuando era niño, Ricardo recuerda que animaba los cumpleaños y jugaba a ser locutor. Posteriormente tuvo la posibilidad de incorporarse al equipo de trabajo de la AM de Malargüe y no lo pensó dos veces. En ese entonces sus compañeros de trabajo le aportaron conocimientos y además le tendieron una mano. En un principio empezó como operador y luego pasó a trabajar como locutor.

«Gracias a Dios cuando empecé a trabajar tuve el apoyo de Enrique Verón, Cacho García, Gladys Rosa, Norma Sarmiento, Norma Lineros de Toñanes, y también de Héctor Lucero y Osvaldo Alonso quien era el director de la radio en ese momento», recordó Farías.

Previo al nacimiento de LV 19, la radio AM pertenecía al municipio. Posteriormente la dirección estuvo a cargo de la Marina y ya en 1983 pasó a pertenecer a la Presidencia de la Nación. Teniendo en cuenta que era el único medio que se podía escuchar en la zona rural, la radio emitía un programa llamado “Estafeta Malargüe” y el eje central era pasar comunicados. Años después se le cambió el nombre por “Servicio comunitario” y finalmente en 1986 Ricardo Farías le puso su impronta y el espacio radial pasó a llamarse “Un cogollo al pie del macizo andino”.

De forma progresiva el programa radial se fue afianzando y Farías comenzó a leer más comunicados, como así también su audiencia empezó a utilizar el espacio para mandar saludos. La selección de la música tomó un giro, porque se priorizaron las canciones cuyanas y además algunos artistas comenzaron a visitar los estudios de la emisora para compartir en vivo sus producciones.

Uno de los puntos que más destaca Ricardo es que, mediante su programa radial, los pobladores de la zona rural comenzaron a tener «voz». En este sentido explicó: «El campo cambió porque se le dio una voz que antes no tenía, por lo que el funcionario municipal se comenzó a preocupar un poco más».

Cabe mencionar además que en determinado momento del año, en noviembre por lo general, los crianceros trasladan a sus animales a la veranada en busca de mejores pasturas. Para llegar a la veranada, la cual se ubica cerca de la cordillera, deben recorrer cientos de kilómetros y una vez que el puestero llega a destino se queda en ese lugar por cinco meses. Allí, en el medio del campo, los crianceros escuchan religiosamente al “Compadre Farías”.

Sobre esta particularidad comentó: “Cuando llegan mensajes para los crianceros que están en la veranada se les da prioridad, porque ellos están esperando esos mensajes porque están lejos de la familia y mediante los comunicados saben si va a ir alguien a relevarlos, si la familia se encuentra bien. A veces van solos, por eso la radio es su compañía y ellos dicen: está el compadre Farías con nosotros”.

Al visitar con frecuencia la zona rural y al ser parte de las fiestas de los puesteros, Farías percibe el cariño de su gente y en este sentido resaltó: “Uno se siente como en casa, porque cuando voy al campo me saludan con un apretón de mano y ese apretón es sincero, del amigo del que lo aprecia, no por una cuestión de compromiso sino porque lo siente”, concluyó cuando preparaba ya su próximo programa.

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